Linaje de mujeres
Su historia forma parte de una línea de mujeres que acompañaron procesos espirituales y humanos generación tras generación. Un conocimiento recibido desde la cercanía, no desde la distancia.
Ayudarte a construir la vida que realmente deseas con claridad, dirección y fortaleza.
No elegí este camino… nací en él.
Pertenezco a la quinta generación de un linaje de mujeres con una capacidad desarrollada para percibir y trabajar con lo espiritual. Desde mi infancia, a partir de los 4 años recibo una transmisión directa por parte de mi abuela, quien me introduce en la comprensión de los mundos sutiles y su influencia real en la vida humana.
Una base vivencial, práctica, y marca el inicio de un aprendizaje temprano que exige comprensión, orden y responsabilidad.
He mantenido una dedicación constante al estudio del ser humano desde múltiples enfoques. Formada en disciplinas vinculadas a la mente y al comportamiento, como la hipnosis clínica y organica, la programación neurolingüística, la inteligencia emocional, control mental, meditación trascendental y otras herramientas terapéuticas. Paralelamente, profundizo en ámbitos expresivos y corporales que hoy forman parte de mi trabajo: el canto, la música, la voz y el movimiento.
A los 12 años vivi un punto de inflexión muy duro. Una experiencia intensa, agresiva, donde la apertura con los mundos sutiles me sobrepasó. Fue un periodo muy difícil, donde mi abuela y un sanador cercano a la familia consiguieron estabilizarme y enseñarme algo fundamental: no se trata solo de abrir, sino de elegir cuándo, cómo y hasta dónde se entra.
Mi abuela comenzó a enseñarme a los 4 años la relación entre los mundos sutiles y nuestra vida aquí en la tierra. Me guió en el contacto con aquello que no se ve, y en comprender la influencia real que eso tiene sobre nosotros.
Me definen como rebelde, indómita, directa y testaruda.
Dicen que el “rayo despendejador” que manejo es único, y que coloca a cada uno en su sitio, recto como el mástil de un barco.
La música es una parte esencial de mi trabajo.
Soy cantante. Llevo más de 25 años utilizando el canto como una vía directa de conexión, de orden y de expresión de lo sagrado.
Yo me exijo coherencia, verdad y cumplir con mi destino, sea el que sea.
Porque después de tantos años, tengo algo claro: vivir plenamente no es una idea, es una decisión que se encarna
Mi misión es ayudarte a despertar, salir del sueño de una sociedad adormecida, acomodada, para que puedas descubrir tu propio camino y vivir con autenticidad y sentido
Ana Hatun Sonqo
Durante décadas he trabajado con personas en contextos reales, acompañando procesos complejos, enfrentándose a situaciones profundas y desarrollando una capacidad sólida de lectura, intervención y dirección.
El chamanismo un campo complejo, exigente y altamente estructurado, que requiere años de aprendizaje, práctica y criterio.
Me formé como discípula directa en la tradición mexicana de los Guerreros Toltecas, donde recibo instrucción personal y autorización para transmitir estas enseñanzas. Posteriormente convivo con comunidades nativas en Estados Unidos, ampliando su comprensión desde el contacto directo con tradiciones vivas.
Mi recorrido continúa en Perú, donde soy iniciada por chamanes Q’eros, descendientes del linaje Inka, quienes le transmiten herramientas ancestrales y me otorgan el nombre Hatun Sonqo, “Gran Corazón”.
El trabajo en la Amazonía, junto a familias ayahuasqueras y maestros de distintas etnias (Cofán, Shipibo, Siona, Yanacona), consolida un conocimiento basado en la experiencia directa, el respeto por las tradiciones y la comprensión profunda del trabajo con la planta.
«Lo que resistes, persiste». Mi trabajo integra el plano mental, emocional, físico y álmico. No ofrecemos soluciones rápidas, sino un camino hacia la verdad y el orden personal.
Puedo ver con claridad lo que le pasa a una persona, incluso aquello que no se dice o que la propia persona no entiende, directamente al origen del problema.
Puedo entrar en contacto con lo que sigue activo en la persona:
Me muevo entre lo visible y lo invisible, en lo que muchas tradiciones llaman el “valle de los espíritus”. Desde ahí comprendo qué está ocurriendo realmente.
Lo que lleva a: encontrar el origen del problema, ordenar la energía de la persona, liberar lo que está bloqueando y devolver la “chispa divina”.
Después de tantos años, tengo algo claro: vivir plenamente no es una idea, es una decisión que debes encarna en tu vida.
Ana Hatun Sonqo
A lo largo de mi vida he complementado la formación recibida dentro de mi tradición familiar con estudios en distintas áreas relacionadas con el comportamiento humano, la gestión emocional, la hipnosis clínica, la programación neurolingüística, la relajación, la meditación, arte terapias y las dinámicas grupales. Durante más de una década trabajé también en el ámbito de la docencia social, desarrollando actividades para asociaciones, colectivos y organismos oficiales.
Mi búsqueda me llevó posteriormente a profundizar en las tradiciones indígenas de América.
Fui formada dentro de la tradición tolteca mexicana y conviví con representantes de diversas naciones nativas de Estados Unidos, compartiendo conocimientos y experiencias junto a ancianos, líderes espirituales y guardianes de saberes ancestrales.
Más adelante viajé a Perú, donde recibí enseñanzas de maestros andinos descendientes de antiguos linajes del Valle Sagrado. Fue allí donde recibí el nombre de Hatun Sonqo, que significa Gran Corazón. Mi recorrido continuó en la Amazonía, donde aprendí directamente junto a familias ayahuasqueras tradicionales y profundicé en el conocimiento de las plantas maestras y las prácticas chamánicas amazónicas.
Durante años he compartido y aprendido junto a reconocidos taitas, onayas y maestros indígenas de diferentes pueblos originarios de Sudamérica, manteniendo siempre un profundo respeto por las tradiciones que me han formado y por las personas que me han transmitido sus enseñanzas.
Han llegado también a través de las dificultades, las pérdidas y los desafíos que me ha tocado atravesar. En 2011, viviendo uno de los momentos más complejos de mi existencia, fundé Chamanismo para Todos. Lo que comenzó como una forma de salir adelante terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy acompaña a cientos de personas a través de consultas, formaciones, retiros y viajes de aprendizaje.
Quienes me conocen suelen definirme como una mujer directa, intuitiva, perseverante y comprometida con la verdad. Mi forma de trabajar es clara y sencilla. No me interesan los discursos vacíos ni las promesas imposibles. Mi intención es ayudar a las personas a comprender dónde están, qué necesitan ordenar y cómo recuperar dirección y sentido en sus vidas.
La música ocupa un lugar esencial en todo lo que hago. Soy cantadora desde hace más de veinticinco años y utilizo el canto como una herramienta ancestral capaz de acompañar, inspirar y ayudar a las personas a conectar con aquello que realmente son.
Hoy continúo desarrollando mi labor entre España y América Latina, organizando retiros, formaciones y encuentros donde comparto la experiencia acumulada durante más de cuatro décadas de aprendizaje, estudio y trabajo junto a personas de muy diferentes caminos y culturas.
Después de todo lo vivido, hay algo que tengo claro: cada ser humano posee dentro de sí recursos, fuerza y sabiduría para transformar su realidad.
A veces solo necesita orientación, disciplina, claridad y el valor suficiente para mirarse con honestidad y dar el siguiente paso.
Para mi ayudarte a conseguir tus objetivos, hace que cada día de mi camino como chamán sea un sueño hecho realidad.
¿Te ayudo a conseguir el tuyo?
Cuando buscas a una mujer chamán, probablemente no buscas una respuesta bonita ni un personaje rodeado de misterio. Buscas a alguien capaz de mirar contigo aquello que pesa, que se repite o que no sabes explicar. Alguien que acompañe con presencia, criterio y verdad.
Ana Hatun Sonqo lleva más de 40 años dedicando su vida a ese trabajo. Es mujer chamán, cantante y fundadora de Chamanismo para Todos. Su recorrido nace en un linaje familiar de mujeres vinculadas al mundo espiritual y continúa a través de décadas de estudio, práctica y aprendizaje junto a tradiciones vivas de América.
Ana no eligió este camino desde una teoría. Nació dentro de una quinta generación de mujeres chamanas y recibió desde niña una transmisión directa de su abuela. Esa experiencia temprana marcó su manera de entender la espiritualidad: sin adornos, con responsabilidad y con los pies en la vida real.
Con el tiempo, completó su recorrido con herramientas relacionadas con la comprensión humana, el trabajo emocional, la hipnosis clínica, la meditación, la voz, el canto y el movimiento. Pero esto funciona así: una formación no sustituye a una vida de práctica. Lo importante es cómo se pone todo eso al servicio de la persona que llega con una pregunta, un bloqueo o una decisión pendiente.
Hablar de mujeres chamanes es hablar de una forma de conocimiento que se escucha, se vive y se transmite. No va de etiquetas. Va de experiencia. En el caso de Ana Hatun Sonqo, su camino se sostiene en una herencia familiar y en un aprendizaje desarrollado durante décadas.
Su historia forma parte de una línea de mujeres que acompañaron procesos espirituales y humanos generación tras generación. Un conocimiento recibido desde la cercanía, no desde la distancia.
Una mujer chamana no necesita alimentar la confusión para parecer profunda. Ana trabaja desde la escucha directa, identificando aquello que necesita ser visto y ordenado.
El canto forma parte esencial de su trabajo desde hace más de 25 años. No es música de fondo: es una vía de expresión, conexión y presencia dentro de cada proceso.
El acompañamiento serio no crea dependencia. Te ayuda a comprender dónde estás, recuperar dirección y tomar decisiones con más conciencia sobre tu propia vida.
Su camino también la llevó a profundizar en tradiciones indígenas de América. Fue discípula en la tradición mexicana de los Guerreros Toltecas y convivió con comunidades nativas de Estados Unidos. Más adelante, Perú se convirtió en una parte profunda de su recorrido vital y espiritual.
Ana fue iniciada por chamanes Q’eros, descendientes del linaje Inka, quienes le otorgaron el nombre de Hatun Sonqo, “Gran Corazón”. Por eso, aunque algunas personas buscan términos como chamana peruana o chamán Perú, su trayectoria no se reduce a un lugar: integra enseñanzas andinas, amazónicas, mexicanas y una historia familiar propia.
No todo el mundo llega buscando lo mismo. A veces necesitas una conversación individual. Otras, un espacio de inmersión, aprendizaje o revisión profunda. En Chamanismo para Todos hay varios caminos para acercarte al trabajo de Ana Hatun Sonqo.
Sesiones online y presenciales para mirar una situación concreta, entender un bloqueo o recibir orientación en un momento importante.
Conocer las consultasEspacios de inmersión y acompañamiento en grupos reducidos, con ceremonias, música en directo y trabajo personal sostenido.
Ver retiros disponiblesUn recorrido estructurado para comprender el trabajo energético, profundizar en tu proceso y aprender desde la práctica.
Descubrir la escuelaConocer la experiencia de otras personas ayuda a decidir con calma. La confianza se construye con hechos, no con promesas.
Leer opinionesAntes de dar un paso es normal tener dudas. De hecho, es buena señal. Aquí respondemos a algunas de las preguntas más habituales sobre Ana, su recorrido y la manera de trabajar en Chamanismo para Todos.
Ana Hatun Sonqo es una mujer chamán, cantante y fundadora de Chamanismo para Todos. Pertenece a un linaje de mujeres vinculadas al trabajo espiritual y cuenta con más de 40 años de experiencia acompañando procesos personales.
Hatun Sonqo significa “Gran Corazón”. Es el nombre que Ana recibió durante su aprendizaje en Perú junto a chamanes Q’eros vinculados a la tradición andina del Valle Sagrado.
Ana desarrolla su labor entre España y América Latina. Su recorrido incluye aprendizajes profundos en Perú y la Amazonía, pero su historia también parte de un linaje familiar de mujeres y de su formación en otras tradiciones vivas.
Las consultas se orientan a comprender qué está sucediendo en tu vida, identificar patrones, bloqueos emocionales o situaciones que siguen influyendo en ti. El objetivo es aportar claridad, orden y dirección para que puedas avanzar.
No. El acompañamiento chamánico no sustituye la atención médica, psicológica ni psiquiátrica cuando esta es necesaria. Cada ámbito tiene su lugar. Si tienes un problema de salud física o mental, debes consultar con el profesional sanitario correspondiente.
A veces basta con reconocer que algo dentro de ti pide ser escuchado. Si quieres conocer qué tipo de acompañamiento encaja contigo, habla con el equipo de Chamanismo para Todos y resuelve tus dudas con calma.
Contactar con el equipo